La recomendación
para ahorrar dinero es que solo invites a la boda a tu familia y amigos que
realmente son muy cercanos.
El problema es que al hacer la lista de invitados para la
boda, se mezclan mucho los sentimientos e incluso llega a haber presión por
parte de los padres de los novios, quienes también quieren decir quiénes deben
ser invitados.
Si los novios son los que están pagando la boda, puede
ser más fácil pedir a sus padres que respeten su decisión, pero si no es así
esto se vuelve más difícil.
No vale
la pena gastar mucho dinero en invitar personas que apenas conocemos o con las
cuales no tenemos una relación estrecha.
























